La forma en que los negocios procesan transacciones ha experimentado una revolución silenciosa pero profunda. Los pagos digitales en México han pasado de ser una alternativa conveniente a convertirse en un componente esencial del ecosistema comercial, impulsando la inclusión financiera y ampliando el alcance de comercios de todos los tamaños más allá de sus fronteras físicas.
En este contexto, la integración de soluciones como una pasarela de pago se ha vuelto fundamental. Estas herramientas permiten procesar transacciones de manera segura, reducir fricciones en el proceso de compra y ofrecer experiencias personalizadas que aumentan las tasas de conversión.
El mercado de transacciones digitales ha mostrado un crecimiento exponencial en los últimos años. El 76.5% de la población de 18 a 70 años ya cuenta con al menos un producto financiero, en contraste con 2021, cuando solo el 67.8% de la población disponía de alguno.
Este incremento en la bancarización formal ha sido acompañado por una infraestructura robusta: más de 6.8 millones de terminales punto de venta (TPV) instaladas en comercios a junio de 2024.
Además, el 79% de las transacciones de comercio electrónico se realizan a través de dispositivos móviles. Esta realidad ha llevado a los negocios a repensar sus estrategias de aceptación de pagos, priorizando soluciones que funcionen de manera fluida en entornos móviles.
El ecosistema de pagos digitales para pymes se ha diversificado considerablemente, ofreciendo opciones que se adaptan a diferentes perfiles de consumidores y modelos de negocio. Las tarjetas de crédito y débito siguen siendo predominantes, pero han surgido alternativas que están ganando terreno rápidamente:
El comercio electrónico ha sido el principal impulsor de la adopción de pagos digitales. Se pronostica que este crecerá a una tasa CAGR del 24% desde el 2024 y hasta el 2027, año en el que alcanzará un volumen de US$184 mil millones.
Esta expansión no se limita al comercio puramente digital. El 85% de consumidores adquieren sus productos combinando canales físicos y digitales, lo que ha dado lugar a estrategias omnicanales donde los pagos digitales juegan un papel central.
Los comercios que ofrecen múltiples opciones de pago —desde tarjetas hasta transferencias y efectivo digital— están mejor posicionados para capturar esta demanda híbrida.
Las categorías de productos que lideran las ventas en línea también revelan patrones interesantes. La categoría de moda presentó un crecimiento interanual de 41.7%, seguida por pequeños electrodomésticos y productos de consumo masivo.
Una de las transformaciones más significativas ha sido la capacidad de los comercios para procesar transacciones sin requerir la presencia física del cliente. Los pagos remotos han abierto nuevas oportunidades de venta a través de múltiples canales: redes sociales, mensajería instantánea, correo electrónico y llamadas telefónicas.
Los pagos con link se han consolidado como una herramienta versátil para comercios de todos los tamaños. Por ejemplo, permiten a un vendedor de productos artesanales en Oaxaca procesar un pedido de un cliente en Monterrey con la misma facilidad que una transacción local.
Asimismo, un restaurante puede enviar un enlace de pago por WhatsApp para confirmar una reserva o procesar un pedido a domicilio. Un profesional independiente puede facturar sus servicios de consultoría enviando un link personalizado por correo electrónico.
De acuerdo con cifras de Banco de México citadas en análisis de industria, en el primer semestre de 2024 el número de pagos con tarjeta en comercios (procesados en TPV) creció 22% frente al mismo periodo de 2023, impulsado por la adopción de terminales en pequeños y medianos negocios y por la expansión de agregadores de pago. Esta tendencia se mantuvo en 2025 con un incremento continuo de comercios que aceptan pagos digitales.
Los códigos QR también han ganado protagonismo como método de pago remoto y presencial. El sistema de CoDi (Cobro Digital) ha brindado a los usuarios, desde 2019, la opción de pagar mediante código QR y la tecnología NFC, facilitando transacciones rápidas sin necesidad de contacto físico con terminales.
La adopción de métodos de pagos digitales ha transformado modelos de negocio en diversos sectores:
Las proyecciones para los próximos años señalan una continuación de la tendencia hacia la digitalización. Se estimó que para 2027 el número de usuarios de pagos digitales en puntos de venta alcanzaría los 21 millones, reflejando una adopción cada vez más amplia.
La transformación del ecosistema de pagos representa una oportunidad histórica para que los comercios amplíen su alcance, mejoren la experiencia del cliente y optimicen sus operaciones financieras. Los datos muestran que los consumidores están listos para adoptar métodos digitales cuando se les ofrecen opciones seguras, convenientes y flexibles.
Para los negocios, el momento de actuar es ahora. La infraestructura está disponible, los consumidores están adoptando estos métodos y las herramientas son cada vez más accesibles. Aquellos que integren soluciones de pagos digitales en México de manera estratégica se posicionarán para aprovechar las oportunidades de crecimiento que definirán el comercio en los próximos años.